Aprende de todos, pero ten en cuenta el corazón de aquellos de quienes aprendes.
~ Maestro Moy Lin-shin
El legado del maestro Moy Lin-shin:
El maestro Moy creó varias asociaciones sin ánimo de lucro caritativas en Canadá:
Toronto Tai Chi Association en 1970
Rama de Canadá del Fung Loy Kok Institute of Taoism en 1981
Taoist Tai Chi Society of Canada en 1982
Gei Pang Lok Hup Academy en 1989
Taoist Tai Chi Society en 1995
Después de su muerte en 1998, alumnos con síntomas evidentes de padecer el síndrome de Procusto, cambiaron la organización administrativa y funcional de esas asociaciones, y empezaron una persecución de todo aquel que podía destacar en cualquier ámbito, con una actitud claramente sectaria.
Unificaron las asociaciones bajo la asociación religiosa Fung Loy Kok Institute of Taoism en 2012, con el apodo Fung Loy Kok Taoist Tai Chi.
Cambiaron nombres de movimientos de las distintas tablas (Tai Chi, Sable, Espada, Lok-hup y Xin-yi), cambiaron el orden de movimientos, cambiaron la ejecución de movimientos, con lo cual se cambiaron las tablas tal y como el maestro las enseñó.
Cambiaron la intención de los movimientos derivando en un estilo básicamente para principiantes olvidando las palabras que el maestro Moy repetía más a menudo: estirar más, girar más, sentarse más bajo, desde el interior, ... .
Cambiaron los Propósitos y objetivos que el maestro propuso, y se reinterpretaron las ocho virtudes que el maestro transmitió con su ejemplo.
Eliminaron, del libro que el maestro dejó con los movimientos explicados, los cinco Principios Básicos, sacaron de la portada el carácter chino "Chuan" y realizaron otras modificaciones menores.
Todo lo cual muestra su incomprensión de las enseñanzas que el maestro Moy transmitió y una enorme falta de respecto hacia él.
Entonces, ¿Dónde quedaron sus enseñanzas originales?
Afortunadamente hay grupos de alumnos del maestro Moy que siguen transmitiendo fielmente sus enseñanzas, fuera de esa asociación religiosa sectaria, en organizaciones como Canadian Tai Chi Academy, American Tai Chi Academy, Tai Chi Life Academy, Tai Chi Evolutions, Friends of Tai Chi, International Association of TaiChi and LokHup academies y otras recogidas en la página web Master's Moy Tai Chi, que mantienen vivo su legado de forma altruista, exclusivamente con voluntarios.
Gracias a todos ellos por su importante labor.
El Proceso de Entrenamiento del Maestro Moy Lin-shin:
El trabajo comienza con la parte Externa,
estirando y girando los grandes grupos musculares de tronco, brazos y piernas.
Los grandes músculos se van volviendo más flexibles, y se van involucrando músculos más pequeños, tendones y ligamentos.
La circulación sanguínea mejora y se estimulan los sistemas linfático y digestivo.
Aumenta nuestra capacidad para concentrarnos de forma más relajada aliviando el estrés.
La fuerza mejora, la flexibilidad aumenta.
El trabajo continúa hacia los órganos Internos.
Se profundiza en los estiramientos y giros, masajeando los órganos internos, mejorando sus procesos y funcionamiento.
Los órganos internos se conectan con los meridianos.
Se incrementa la circulación de energía por los meridianos al masajear los órganos internos.
Los ejercicios de cambio de tendones proporcionan un marco para equilibrar el Yin y el Yang,
creando y promoviendo una buena salud.
Así lo dijo el Maestro Moy Lin Shin a un grupo en un taller en 1987.
"El sabio controla sin autoridad y enseña sin palabras; deja que todas las cosas asciendan y caigan, nutre pero no interfiere, da sin pedir, y está satisfecho."
~Tao Te King
Hay demasiada mística en torno a la figura del maestro, especialmente en las artes marciales.
Parece que tiene que ser un ser iluminado, invencible y casi perfecto.
Pero si lo piensas, no es la perfección lo que se busca en un maestro.
Hay muchos profesores y maestros. Con algunos nunca conectamos y otros nos fascinan desde el primer día.
Aunque eso no es a lo que estamos acostumbrados.
Hay escuelas muy rígidas, en las que el maestro es distante, incuestionable, incluso con muy malas pulgas.
Muchas personas piensan que eso es lo normal, pero no porque crean que debe ser así, sino porque simplemente es lo más habitual.
Sin embargo, si tu maestro te falta al respeto, es porque no es un maestro.
Si no te enseña, no te apoya, no te escucha, te ridiculiza, se aprovecha de ti o simplemente no te presta atención, te está faltando al respeto.
La relación entre maestro y alumno es recíproca y horizontal, aunque muchos piensen lo contrario.
En las artes marciales chinas existe un término llamado Wude, que se podría traducir como "ética marcial" y engloba una serie de valores que incluyen, entre otros:
humildad, respeto, rectitud, confianza y lealtad.
Tanto para alumnos como para maestros.
Un instructor debe ser abierto y optimista, capaz de cambiar y adaptarse, humilde y respetuoso con todos, noble y sobre todo... siempre dispuesto a entrenar.
Algunos nos dejan el listón muy alto.
Debemos seguir trabajando, estudiando, entrenando y mejorando para poder dar a otros lo mejor de nosotros mismos.
Lo que unos han hecho por nosotros, debemos poder hacerlo por otros.
~Aleix Z.
Cuando uno enseña, dos aprenden.
El papel del profesor es polifacético. En el Tai Chi, los profesores son más que instructores técnicos: ofrecen orientación, apoyo, liderazgo y una apasionada inspiración por el arte. A cambio, aprenden paciencia, humildad y crecimiento personal como resultado del viaje de aprendizaje compartido con sus alumnos. ¡Qué maravilloso intercambio de energía!
~Lila Z.
Fuente: https://www.facebook.com/share/p/16Bc6oDwfR/
El Tai Chi nos ayuda a sentir nuestro cuerpo, a escuchar la respiración, permitiendo que la mente se asiente.
Fomenta que estemos calmados, presentes, abiertos. Sin un objetivo productivo, sin esperar un resultado inmediato. Solo ser.
Crea la posibilidad de que acontezcan cambios precisos que descubran nuestra riqueza interior.
~Jordi A.
Reflexión después del 2º Taller Internacional de Tai Chi organizado por Tai Chi Evolutions en Gales (Reino Unido) en abril de 2025.
Recuerdo una época en la que los talleres eran algo adictivo. Recuerdo una época en la que los practicantes se convertían en una familia y en la que esperábamos esa época del año para reunirnos con los viejos amigos y pasar un buen rato juntos. Muchos de nosotros recordamos los buenos momentos en los que solíamos pasar tiempo juntos incluso hasta altas horas de la noche, esos buenos tiempos ...
Habéis conseguido repetir algo que nadie pensaba que volvería, habéis recuperado el espíritu de los viejos buenos tiempos, cuando la gente se quedaba hasta tarde para seguir practicando Tai Chi, cuando la gente se hacía amiga sin conocerse, cuando la gente era capaz de aprender unos de otros sin ser supervisados. Vosotros, la gente de Gales de Tai Chi Evolutions, lo habéis conseguido.
No hay palabras para explicar lo bueno que es, no hay palabras para explicar lo agradecidos que estamos. Sois increíbles. Gracias de corazón. Lo que habéis hecho va mucho más allá de lo que nadie esperaba. USTEDES lo hicieron, son exactamente el ejemplo para el resto de nosotros, un ejemplo de cómo se puede hacer y cómo hacerlo. Muchas gracias cien veces y más, de verdad.
~Angel M.
Existe una importante relación entre la práctica del Tai Chi y el amor.
El Tai Chi fomenta la autocompasión, la atención plena y un enfoque suave hacia uno mismo y los demás, lo que puede traducirse en relaciones más amorosas, solidarias y armoniosas con todos los que nos rodean.
~Lila Z.
"No importa lo despacio que vayas mientras no te detengas."
~Confucio
El Tai Chi pone énfasis en los movimientos lentos, suaves e ininterrumpidos, lo que ayuda a crear un movimiento circular sin obstáculos que se considera que genera, almacena y expresa una energía interna equilibrada. Al ejecutar la tabla de Tai Chi a menudo empezamos a sentir una sensación general de vitalidad y bienestar. Es posible que esta agradable sensación nos acompañe durante todo el día, animándonos a seguir practicando.
~Lila Z.
Fuente: https://www.facebook.com/groups/taichimastermoy/permalink/648100408301215/
En las tradiciones orientales, el loto representa la armonía, el renacimiento, la fuerza y la resistencia. Se eleva por encima de los retos a través de aguas turbias para florecer como una hermosa flor. El Loto rosa, en particular, simboliza el camino espiritual y el despliegue de nuestro potencial interior, cultivando un corazón en paz.
~Lila Z.
https://www.facebook.com/groups/taichimastermoy/permalink/571116189332971/
El mejor Tai Chi
En un taller de Tai Chi muy concurrido el Maestro Moy preguntó a los asistentes a ver quién creían que tenía el mejor Tai Chi.
Para sorpresa de todos el Maestro Moy señaló a un hombre mayor que estaba empezando a aprender y dijo:
“Su Tai Chi es el mejor, porque puedo ver que es al que más le ayuda a mejorar su salud”
~Joe K.
El significado del Saludo Taoísta en el Tai Chi es una señal de Agradecimiento a toda la línea de transmisión de esas enseñanzas Taoístas, por poder seguir aprendiendo estas Enseñanzas atemporales que todos ellos compartieron desinteresadamente transmitiéndolas hasta hacerlas llegar hasta nosotros.
Las Enseñanzas que el Maestro Moy compartió con todos nosotros son un regalo muy especial del cual todos podemos disfrutar. Compartiendo y apoyándonos los unos a los otros aprendemos a desarrollar su suave y especial significado dentro de nosotros mismos.
Su única pretensión fue y es recordarnos que debemos trabajar y compartir lo que cada uno de nosotros hemos aprendido a través de nuestra propia práctica, tomar la responsabilidad personal por nuestro propio Tai Chi, y lo más importante, animar, compartir y ayudar a aquellos que deseen continuar aprendiendo para así ayudarnos entre todos.
Ser instructor es un privilegio y un placer, ya que brinda grandes oportunidades de ayudar a los demás y de crecimiento personal. Consciente de que las artes que se comparten son muy beneficiosas para todos, instruir es una forma de contribuir a la mejora de toda la sociedad en general.
~Jordi P.
El «enraizamiento» en Tai Chi significa establecer una conexión estable y profunda con la Tierra, como las raíces de un árbol. El enraizamiento físico tiene lugar a través de tres zonas de los pies (dedo gordo, almohadilla y talón). El enraizamiento energético se produce cuando la energía de la Tierra asciende por las piernas mientras que el Qi se hunde en el Dantian inferior, creando un equilibrio dinámico. La alineación se mantiene a través de la columna vertebral, como sucede con el tronco estable de un árbol.
~Lila Z.
https://www.facebook.com/groups/taichimastermoy/permalink/553970894380834/
Zhong Ding - El Gallo dorado se eleva sobre una pierna
El Tai Chi es un arte marcial tradicional chino y una forma de ejercicio que se practica desde hace cientos de años. Uno de los conceptos clave del Tai Chi es «Zhong Ding», que se refiere a la idea del equilibrio central. Esto significa encontrar el equilibrio y la estabilidad en el cuerpo mediante una alineación y una distribución del peso adecuadas.
Para lograr el Zhong Ding, los practicantes de Tai Chi se enfocan en mantener una postura centrada y enraizada, con el peso distribuido uniformemente entre ambos pies. Esto les permite mantener el equilibrio y la estabilidad incluso cuando se mueven o cambian de peso.
En el Tai Chi, el Zhong Ding se considera un componente esencial de una buena técnica, ya que ayuda a prevenir lesiones y a mejorar el rendimiento general. Al practicar Zhong Ding, los practicantes pueden mejorar su postura, aumentar su flexibilidad y cultivar una sensación de paz y calma interior.
En general, el Zhong Ding es una idea central del Tai Chi y representa el énfasis de este arte en el equilibrio, la estabilidad y la armonía. Al incorporar el Zhong Ding a su práctica de Tai Chi, los practicantes pueden mejorar su salud y bienestar general y profundizar su conexión con este arte milenario.
Fuente: https://www.facebook.com/TaiChiMartialArtsAcehDojo/posts/pfbid0rUMGXvhakzkPMRQBzY5vL2G8nhpkx
Donde va la atención, fluye la energía.
En el Tai Chi, nuestra atención y el flujo de energía están interconectados, y la mente desempeña un papel fundamental en ello. La atención pasiva nos permite percibir la energía (Qi), mientras que la atención focalizada (intención) nos ayuda a dirigir esa energía a las distintas partes del cuerpo. Es la mente la que dirige la fluidez de los movimientos de nuestro cuerpo (no los huesos ni los tejidos).
~Lila Z.
En nuestras sesiones semanales por zoom de Amigos del Tai Chi practicamos sólo lo que el Maestro Moy nos enseñó. Es increíble ver cuánto nuestro Maestro compartió con nosotros para mejorar nuestra salud. Ejemplos de nuestra práctica y charla son:
- aprender a conectar y empujar desde la planta de los pies
- desarrollar una buena alineación para obtener una relajación profunda
- usar la columna vertebral en todos los movimientos
- cultivar las sensaciones para que nos enseñen y guíen
- aquietar la mente para conseguir una mejor concentración
Puedes unirte libremente a nuestro pequeño pero comprometido grupo. Todos son bienvenidos y es gratis. El Maestro Moy decía "si no tienes salud, tienes muy poco".
¡Te esperamos! Visita
www.friendsoftaichi.org y haz clic en la pestaña de sesiones online para ver los días y las horas de práctica.
Deseando a todos buena salud!!!!
~Joe K.
Una práctica observada cuando el maestro Moy estaba entre nosotros era que los líderes de la sesión esperaban los últimos antes de comer en las comidas y los mayores iban los primeros cuando esperaban en la cola para que les sirvieran la comida.
Esto demuestra paciencia y humildad por parte de los líderes, aunque tengan hambre (es una sensación que pasará), y es un acto de respeto hacia los mayores en reconocimiento por quienes tienen una valiosa experiencia y sentaron las bases antes que nosotros.
~Greg S.
La sensación única y excitante de experimentar el Tai Chi en nuestro propio cuerpo.
No hay palabras, imágenes, nada que pueda transmitir la sensación única y excitante de experimentar el Tai Chi en nuestro propio cuerpo y en armonía con el universo.
Uno siente una enorme gratitud y un deseo incontenible de seguir practicándolo y disfrutándolo.
~Jordi P.
Transitando por el camino de nuestra vida,
somos libres de ponernos una alfombra roja,
luces, colores, música y Tai Chi,
saborear cada paso, cada instante, lentamente,
y ver el aprendizaje, la belleza y el amor que hay en él.
~Jordi P.
Al practicar Tai Chi recordamos cómo habitar nuestro propio movimiento. Caminamos con conciencia de dónde realmente se encuentran nuestros pies. Cada paso es una conversación con el mundo.
Al caminar conscientemente, dejas de ser alguien que se apresura hacia un destino para convertirte en alguien que se encuentra donde debe estar en cada instante. Sientes el suelo sosteniéndote, aceptándote.
Presientes que no caminas solo en esta tierra: caminas con incontables otros, todos visitantes temporales aprendiendo a vivir juntos.
Cada paso es un pequeño acto de gratitud, una manera de decir “gracias” al suelo que te sostiene, al cuerpo que te transporta, al misterio de estar aquí, simplemente.
"La Tríada del Taijiquan: Una Fisiología de la Libertad
Para el adepto que ha superado la etapa de la memorización mecánica y ha comenzado a habitar el Dao a través de la carne, el Taijiquan deja de ser un sistema de defensa o un método de salud para revelarse como lo que verdaderamente es: una postura radical ante la existencia. No estamos simplemente moviendo Qi o refinando el Yi; estamos reconfigurándola estructura misma de nuestra percepción de la realidad.
Al adentrarnos en la alquimia interna de la práctica, descubrimos que las tres cualidades fundamentales —lentitud, suavidad y equilibrio— no son instrucciones técnicas, sino manifiestos vitales. Son procesos vivenciales que operan como un antídoto contra la neurosis de la modernidad. En un mundo obsesionado con la aceleración, la rigidez y la polarización, el practicante avanzado encarna una rebelión silenciosa.
I. La Lentitud (Man): La Dilatación del Instante y la Calidad del Ser
La lentitud en el Taijiquan a menudo se malinterpreta en Occidente como una mera herramienta pedagógica o una relajación letárgica. El practicante experimentado sabe que Man (lentitud) es, en realidad, una conquista sobre el tiempo cronológico.
Vivimos en la era de la voracidad experiencial, donde el valor de la vida se mide por la cantidad de eventos consumidos por minuto. La sociedad actual nos empuja a devorar experiencias sin digerirlas, convirtiéndonos en turistas de nuestra propia vida. La lentitud del Taijiquan invierte esta lógica perversa. Al ralentizar el movimiento, no estamos haciendo menos; estamos aumentando la resolución de la realidad.
Esta lentitud es una lupa existencial. Nos obliga a permanecer en el "entre", en esos espacios liminales donde ocurre la verdadera transformación del Yin al Yang. Al rechazar la prisa, rechazamos la superficialidad. La lentitud nos permite saborear la textura del aire, la viscosidad del espacio y la sutil transferencia de peso que conecta la planta del pie con el Dantian. Es aquí donde la calidad de la vida se impone sobre la cantidad.
El vitalismo de la lentitud reside en su capacidad para espesar el tiempo presente. Un solo movimiento de "Acariciar la crin del caballo salvaje", ejecutado con la consciencia plena de la lentitud, contiene más vida, más verdad biológica y espiritual, que años de actividad frenética e inconsciente. La lentitud es el rechazo a ser un autómata; es la reivindicación de que cada microsegundo de existencia merece ser habitado con la totalidad del Shen.
II. La Suavidad (Rou): La Disección de lo Real frente a la Apariencia
Si la lentitud es el dominio del tiempo, la suavidad (Rou) es el dominio de la materia y la verdad. Para el neófito, la suavidad parece debilidad; para el maestro, es la única forma de honestidad brutal.
La rigidez es una armadura, una mentira que construimos para protegernos del mundo, pero que paradójicamente nos aísla de él. La tensión muscular y mental es el ruido blanco que nos impide escuchar la "música de las diez mil cosas". Por el contrario, la cualidad de Song (relajación activa y expansiva) no es un colapso, sino una apertura radical a la información.
La suavidad vitalista es una herramienta de alta precisión. Solo a través de lo suave podemos percibir los detalles infinitesimales de la vida que quedan ocultos bajo la costra de las apariencias. La fuerza bruta (Li) solo conoce la superficie; choca contra el mundo y rebota. La fuerza interna (Jin), nacida de la suavidad, penetra, escucha y comprende la estructura interna de la realidad.
Al cultivar la suavidad, el practicante deja de imponer su voluntad sobre el mundo y comienza a dialogar con él. Es la diferencia entre mirar un bosque y ver una masa verde (apariencia/rigidez) o ver cada hoja, cada insecto y sentir la humedad del musgo (detalle/suavidad). La suavidad nos hace permeables. Nos permite sentir la intención del oponente antes de que se mueva, no por magia, sino porque hemos eliminado el ruido de nuestro propio ego rígido. En la vida diaria, esta cualidad nos permite ver detrás de las máscaras sociales, disolver las ilusiones y tocar el hueso de la verdad. Ser suave es tener el coraje de estar desnudo ante el cosmos, confiando en que la adaptabilidad es más fuerte que la piedra.
III. El Equilibrio (Zhong Ding): La Ecuanimidad como Ética Universal
Finalmente, llegamos al Zhong Ding, el equilibrio central. En la mecánica corporal, es la alineación con la gravedad, el eje que permite la rotación. Pero en la filosofía vitalista del practicante avanzado, el equilibrio es una postura ética de ecuanimidad.
El mundo profano opera bajo la dialéctica del conflicto: ganar o perder, amigo o enemigo, éxito o fracaso. Es un desequilibrio perpetuo donde siempre se favorece una parte a expensas de la otra. El practicante de Taijiquan, sin embargo, busca el Taiji —la Suprema Polaridad— donde los opuestos no luchan, sino que danzan.
El equilibrio aquí no es estático; es un equilibrio dinámico que trata a todas las partes por igual. No se trata de neutralidad pasiva, sino de una integración activa. Cuando empujamos (An), no buscamos destruir al oponente, sino encontrar su centro y devolverle su propia energía disonante para restaurar la armonía.
Esta ecuanimidad es revolucionaria. Nos enseña a tratar el éxito y el fracaso, el placer y el dolor, con la misma reverencia, entendiendo que ambos son fases necesarias del ciclo vital. El equilibrio nos libera de la tiranía de la preferencia y del juicio. En lugar de competir contra el entorno, nos armonizamos con él.
El practicante equilibrado no busca sobresalir pisando a otros, sino que se mantiene en su eje, inmutable como la montaña, fluido como el río. Tratar a todas las partes por igual significa reconocer que el "otro" no es un obstáculo para mi vida, sino una parte integral de mi propio campo de Qi. La violencia nace de la pérdida del centro; la paz, entendida como potencia vital, nace de la capacidad de sostener las contradicciones sin colapsar.
Conclusión: El Cuerpo como Microcosmos del Dao
Lentitud, suavidad y equilibrio. No son meros atributos físicos; son las coordenadas de una existencia plena. Al cultivarlas, el practicante de Taijiquan realiza el acto vitalista supremo: encarnar el Dao.
Ya no practicamos para "mejorar", sino para ser. La práctica se convierte en un rito de retorno a lo esencial, donde la lentitud nos devuelve el tiempo, la suavidad nos devuelve la sensibilidad y el equilibrio nos devuelve la justicia. En cada paso del Tao Lu, estamos reescribiendo nuestra relación con el universo, afirmando que, a pesar del caos del mundo, dentro de nosotros reside un orden inquebrantable, una calma vibrante y una vida que no solo se sobrevive, sino que se honra en su infinita profundidad."
~Rafa Lozano